En “Memoria Infinita”, Marta Tchai mira de frente algunos de los patrones que llevaban años apareciendo en sus canciones: autoboicot, dependencia emocional, repetición, velocidad y una dificultad profunda para permanecer sola sin necesitar la mirada del otro. En conversación con Histéricas Grabaciones, la artista habla también de la ruptura de Berlín Texas, terapia, maternidad, rabia, deseo, creación, caos y de una idea que quizá atraviese todo el disco: a veces el problema no es desconocer aquello que nos hace daño, sino que ese daño se haya vuelto tan familiar que termine pareciéndose a un refugio.
