Lapido (Sala Julio Míchel, Segovia, 21-10-2018)

Loquillo lo cantaba en su tema ‘Veteranos’, acordándose de aquellos que fueron los más “grandes” y que sobrevivieron a pesar de todas las circunstancias complicadas, de esas que vienen de la mano del tiempo y son imposibles de evitar.

“Sabor de veterano”, decía don José María Sanz. No era la música de un anuncio de coñac, pero al igual que esta bebida, los artistas a los que se refería Loquillo toman más empaque con el paso de los años. Las horas que van sumando sobre un escenario no hacen sino aumentar la leyenda de aquellos que merecen llamarse “maestros” del rock & roll.

Uno de ellos, José Ignacio Lapido, fue el invitado de lujo del Winter Indie City en su primer concierto de esta temporada en la sala Julio Míchel de La Cárcel. El granadino, que acudía a Segovia por primera vez como cantante en solitario, estuvo acompañado por el guitarrista Víctor Sánchez y por Raúl Bernal a los teclados. Este trío no necesitó ningún artificio para dar una lección de rock reposado (como el tequila de la canción de Loquillo), con guitarras y un órgano Hammond que sonaban a gloria, y la voz de Lapido y sus letras que viajan por la vida misma a través de sentimientos cotidianos.

Durante la actuación se hizo un recorrido por la nutrida carrera del granadino, que inició su andadura en solitario en 1996, tras la disolución de 091. En un ambiente tan especial como el que siempre se da en la sala Julio Míchel (que vio como quedaron muy pocos asientos libres esa noche) el trío que ocupaba el escenario logró hacer magia con cada canción que hacían sonar.

El repertorio fue amplio, con la sorpresa añadida de la interpretación de dos bises que incluyeron varios momentos inolvidables, como un solo de Hammond de Raúl Bernal que puso la piel de gallina a todos los presentes.

El público contenía la respiración y quedaba completamente hipnotizado con lo que estaba presenciando, y recompensaba a los músicos con aplausos que salían directamente del alma. Algo que solo unos pocos rockeros, de los que se llaman “maestros”, pueden conseguir cuando se suben a un escenario.

FOTOS: Josechu Egido

 

FOTOS: David López Prieto