Luis Brea y el Miedo (Sala Changó, Madrid, 14-12-2018)

En una noche en la que los conciertos salpicaron Madrid, obligando a los melómanos a tener que elegir dónde animar su noche de viernes, aquellos que acudieron a la Sala Changó acertaron con su elección ya que pudieron disfrutar de una apuesta segura, la que ofrecieron Luis Brea y el Miedo.

La música que apareció cuando se apagaron las luces y el grupo salió al escenario era premonitoria de lo que iba a suceder a continuación. Mientras todos ocupaban su sitio sonaba un tema de la película “Superman”. Y es que de superhéroes iba el asunto. El motivo de esta fiesta fue la puesta de largo en directo del nuevo EP, “Supermariachi”, que narra en cuatro canciones la historia de un antihéroe que vive sus aventuras en lo más salvaje de la frontera.

“Supermariachi”, “Piel de serpiente”, “Siempre tiene hambre” y “Cuenta conmigo” dan forma al último trabajo de este grupo. Pero ni mucho menos se iban a conformar con tocar cuatro temas. Con un repertorio de largo recorrido, Brea y los suyos estaban dispuestos a realizar un concierto enorme. Y lo consiguieron.

Según iba transcurriendo la actuación el buen rollo y la cercanía con la gente aumentaba al ritmo de los clásicos del cantante madrileño, acompañado de sus fieles escuderos Jorge Martí Climent a la guitarra, Nacho Mora al bajo, y a sus espaldas el batería Lázaro Fernández.  Los cinco dieron forma a un equipo que logró meterse en el bolsillo al público desde las primeras canciones, “El Kraken” y “Como una ola”, de su último LP, el imprescindible “Usted se encuentra aquí”.

En el mismo borde del escenario, allá en lo alto, Martí y Mora flanqueaban al cantante como dos verdaderos showmen, en contínua interacción con la gente. Así, Luis Brea no dejó en el tintero ningún tema que pudiera ser cantado por un auditorio entregado a la causa.

Para el final se quedaron dos canciones muy importantes en la carrera de este cantante, “Amanece”, la que abre “Usted se encuentra aquí”; y “Automáticamente”, con la que bajaron del escenario para echar el resto junto a su público, saltando y bailando para cerrar la fiesta.

FOTOS: David López Prieto