Tuya + La Joya (Metrópolis, Segovia, 25-11-2023)

Metrópolis acogió la última sesión del Winter Indie City de año 2023, en la que el público pudo disfrutar de dos grupos con muchas tablas sobre el escenario, Tuya y La Joya. Los encargados de romper el hielo en el que fue su debut ante el público segoviano, fueron el dúo formado por Ricky Lavado (batería y voz) y Manel M. Hontoria (guitarra y voz), que juntos dan vida a La Joya, quienes, después de que las canas hicieran acto de presencia tras una extensa trayectoria tocando para formaciones de la talla de Egon Soda o Standstill, ahora han bajado de revoluciones para interpretar temas que se podrían llamar más «lentos», entre los que se encontraron un par de instrumentales. Unas piezas preciosas que sirvieron para abrir boca, antes de que el nuevo hombre orquesta subiera al escenario.

TUYA

David T. Ginzo tomó su primer apellido para seguir el camino de la música, a fijnales de 2010. Nacía Tuya, un proyecto que se ha convertido con el paso de los años en una realidad mágica , electrónica y rotunda. Para ello, el gijonés se basta con controlar una mesa llena de «cacharritos», un par de micrófonos y una guitarra. Todo un multiinstrumentista que también podría ser un «hombre orquesta» del siglo XXI.

El músico recordó sus dos últimos conciertos que dio en la ciudad, el más cercano el del IE Creativity Center, del que la semana pasada se cumplían cinco años; y también recordó, más allá aún en el tiempo, su primera actuación en Segovia, en la Beat Club. Tras este momento remember, Tuya comenzó con su alquimia musical, a la vez que iba desgranando su nueva obra «Proxy», que fue fruto de un crowdfunding y que incluye un libro de vivencias personales escrito por el mismo David T. Ginzo.

En cuanto a los temas nuevos, el asturiano se ha basado más en la voz que en otros trabajos. Gracias a ello, «Proxy» está caminando muy cerca de otros grupos como Depeche Mode y Memento Mori, el último disco de los británicos.

¿PARA CUÁNDO UNA SALA DE CONCIERTOS EN SEGOVIA?

Está cada vez más claro que la ciudad de Segovia necesita por lo menos una sala de conciertos, con unas condiciones mínimas de aforo, sonoridad y comodidad para los músicos y para el público.

No es cuestión de empezar a enumerar los locales que disfrutamos aquéllos jóvenes que empezamos a salir de noche entre 1995 y principios de los 2000. Está claro que, en este caso, cualquier tiempo pasado fue mejor. En el presente el Winter Indie CIty se esfuerza para que no se apague la llama, hermanándose con Octavo Arte, un local amplio y con un escenario muy bien montado, pero que obliga a desplazarse a La Lastrilla.

A pesar de todo, la oferta musical no ha disminuido, ni en cantidad (uno o dos conciertos cada fin de semana) ni en en calidad. Ahora solo falta ponerle techo.

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