Silvia Sanjuán (Palacio de Quintanar, Segovia, 10-07-2024)

Enormes dosis de dulzura y sensibilidad en el concierto de la granjeña en su segunda visita al Jardín de los Sentidos

A veces una simple guitarra y una voz pueden llegar a trasmitir más que un espectáculo de luces con muchos músicos y bailarines en una gran estadio. Como dijo Silvia durante su actuación, una buena canción se sostiene en cualquier formato y la cantautora segoviana tiene un buen puñado de canciones que ha compuesto a lo largo de los últimos años y que ha recopilado en su primer disco «Desde sus ojos».

En su segunda visita el Jardín de los Sentidos (en la primera aún no tenía disco) Silvia se encontró con un aforo completo (o casi) al que convenció con su simpatía, buen humor y sobre todo por su dulzura y amor a la Música, a través de la belleza de sus canciones y una magnífica interpretación.

El hecho que fuera un concierto acústico, permitió no distraernos de las hermosas letras de sus canciones, de la poderosa voz de Silvia acompañada de guitarra amable, y la ilusión y el agradecimiento de un sueño cumplido, que es el de poder interpretarlas para el público.

Y así fueron pasando canciones como «Lindesa», «Guantes de bolsillo», «El Torregil», «Cuando no puedo dormir», «Romance de la noche sin fin» o «No poder explicar», canciones que Silvia nos abrió para poder entenderlas mejor, y aunque casi nunca hace falta para disfrutar una canción, cuando conoces la historia que está detrás, la canción se hace cercana y se ve con otros ojos… se escucha con otros oídos.

La sensibilidad de Silvia se trasmitió a los covers que interpretó en clave italiana: una impresionante versión del clásico de Raffella Carrá, «Hay que venir al Sur» que en este formato dejar ver lo que hay detrás de una canción festiva, y «Nómadas» de Franco Battiato, sin olvidarnos de la poderosa «Resurreción» de Amaral, interpretada a dúo de guitarras y voces con su amigo Fabio Páez.

El concierto de Silvia Sanjuán convirtió un miércoles normal de Julio en una noche mágica, una velada acogedora cargada de emoción en la que la cercanía y empatía de la artista, hizo al público cómplice de la noche y que se fueran a casa con dos certezas: que ya eran fans confesos para siempre de Silvia Sanjuan y que las canciones que interpretó del dan la razón al nombre del Jardín de los Sentidos.