Azkena Rock Festival (Vitoria-Gasteiz, 18, 19 y 20 de Junio de 2026)

Azkena Rock Festival reafirma su condición de gran templo intergeneracional del rock con más de 48.000 asistentes que celebran en Mendizabala una edición que volvió a demostrar que el rock sigue tan vivo y diverso como siempre

Veinticuatro ediciones después, Azkena Rock Festival ya no necesita demostrar nada. Y, sin embargo, cada año vuelve a hacerlo.

Durante tres jornadas, Mendizabala reunió a más de 48.000 personas en una edición que confirmó el excelente estado de salud de un festival capaz de reunir a varias generaciones alrededor de una misma pasión por la música en directo. Un encuentro donde convivieron leyendas históricas, artistas consolidados y algunas de las propuestas más estimulantes del presente sin perder jamás su identidad.

La edición arrancó con el regreso de miles de azkeneros a Vitoria-Gasteiz y con la sensación compartida de estar volviendo a casa. Como ya es tradición, la música salió del recinto para extenderse por el centro de la ciudad gracias a los conciertos gratuitos de la Plaza de la Virgen Blanca, convertida una vez más en una prolongación natural del festival.

Por allí pasaron artistas como Nhil, Bywater Call o The Backyard Casanovas, demostrando que Azkena no se limita a Mendizabala, sino que durante varios días transforma la vida cultural de toda la ciudad.

Uno de los grandes protagonistas del fin de semana fue Alice Cooper. El pionero del shock rock ofreció una auténtica lección de espectáculo y oficio, confirmando que sigue siendo una de las figuras más influyentes de la historia del rock.

Junto a él, otros nombres fundamentales como Social Distortion, The Hives, Evaristo, Corrosion of Conformity, Sugar, Los Enemigos o The Del Fuegos demostraron que las canciones capaces de atravesar generaciones continúan conservando intacta su capacidad de emocionar.

Especialmente celebrado fue el regreso de Social Distortion, mientras que Evaristo volvió a protagonizar uno de esos encuentros donde artista y público parecen compartir una misma historia.

Pero si algo distingue a Azkena Rock Festival es su capacidad para mirar constantemente hacia delante.

La edición de 2026 confirmó el excelente momento de bandas como Alcalá Norte, convertidos ya en una de las grandes realidades del rock estatal, mientras que propuestas internacionales como Starbenders, Split Dogs o Hällas demostraron que el relevo generacional sigue produciéndose con absoluta naturalidad.

Lejos de vivir instalado en la nostalgia, Azkena continúa funcionando como un espacio donde el pasado, el presente y el futuro del rock dialogan en igualdad de condiciones.

Otra de las grandes virtudes del festival volvió a ser su amplitud de miras: El soul de Bywater Call, la tradición americana de Old Crow Medicine Show, la sensibilidad de Jason Isbell & The 400 Unit, la contundencia electrónica de Carpenter Brut, la irreverencia de Sleaford Mods o el universo extremo de Trashville convivieron durante todo el fin de semana demostrando que el rock es mucho más una actitud que un género cerrado.

En ese sentido, uno de los momentos más emocionantes llegó precisamente de la mano de Jason Isbell, cuya actuación confirmó por qué está considerado uno de los grandes compositores de la canción americana contemporánea.

Más allá de los escenarios, Azkena volvió a reforzar una identidad propia construida durante más de dos décadas. El espacio familiar Txiki ARF acercó la cultura rock a nuevas generaciones mediante conciertos y actividades pensadas para el público más joven, mientras que iniciativas como Trashville siguieron reivindicando los márgenes más salvajes y heterodoxos del género.

El festival mantuvo además su apuesta por la integración con la ciudad, el apoyo a los equipos locales y una experiencia que va mucho más allá de la mera programación musical.

La edición de 2026 también sirvió para reforzar el compromiso social y medioambiental del festival.

Azkena volvió a impulsar medidas relacionadas con la sostenibilidad, la movilidad responsable, la reducción de residuos y la accesibilidad, al tiempo que reforzó iniciativas como el Punto Violeta, el Punto Arcoíris, el Espacio BALORE y su adhesión al Pacto de Festivales contra las violencias sexuales y los delitos de odio.

Una filosofía que confirma la voluntad del festival de convertirse no solo en una referencia musical, sino también en un espacio de convivencia, respeto y transformación cultural.

Mientras los últimos acordes resonaban todavía en Mendizabala, el festival ya comenzó a mirar hacia el futuro anunciando las fechas de su próximo gran hito.

Los días 17, 18 y 19 de junio de 2027, Azkena Rock Festival celebrará su vigesimoquinto aniversario. Una cifra que muy pocos festivales europeos pueden exhibir manteniendo intacta su personalidad.

Después de lo vivido este año, todo apunta a que la gran familia azkenera volverá a reunirse para celebrar no solo un aniversario, sino una forma de entender la música que sigue resistiendo al paso del tiempo