Dusty Riders y Paciente Cero (Beat Club, Segovia, 17-02-2018)

Gran sesión doble de genuino rock la que se vivió en la Beat Club, con las actuaciones de Dusty Riders y Paciente Cero. El público respondió a la llamada de dos grupos que acudían a la sala con dos trabajos recién salidos del horno. Por parte de los primeros, presentaban ante sus seguidores ‘Rawk’, un título que juega con las palabras “raw” (crudo) y rock, y que es fiel a su etimología, ya que el conjunto segoviano fue como una explosión pura que sonaba a música celestial. En cuanto a Paciente Cero, se encuentran en plena gira de presentación de ‘La constante de John Doe’, un disco madurado a fuego lento en el que los madrileños plasman muchas horas de trabajo y dedicación, con un magnífico resultado que la gente de Segovia pudo disfrutar en directp.

DUSTY RIDERS

Se notó que los Dusty Riders jugaban en casa. Desde el momento en el que se abrieron las puertas del local empezaron a llegar entusiastas de este grupo liderado por el cantante Freddie Cheronne, que comenzó su actuación con gafas de sol, cazadora con tachuelas y pelo recogido; y la acabó con camiseta sin mangas y melena desatada, llenando el escenario con la esencia que solo destilan los rockeros de categoría. Junto a él, la guitarra de Héctor Heredero, el bajo de Carlos Huerta y la batería de David Gigo se encargaron de preparar un concierto servido sin ingredientes artificiales.

Durante una hora no solo sonaron los temas de ‘Rawk’, ya que también hubo hueco para canciones recién nacidas y que no se encuentran en el disco, como ‘Light warriors’, que vio la luz una semana atrás, y que sirvió para cerrar junto a un bis el concierto de unos Dusty Riders que fueron profetas del rock en su tierra.

PACIENTE CERO

La música continuó hasta pasada la medianoche con Paciente Cero, a los que un fallo técnico les obligó a comenzar su concierto más tarde de lo previsto, teniendo que apresurarse para poder acabar a tiempo.

Pero los madrileños se sobrepusieron a los fallos técnicos y apoyándose en sus tablas en el escenario y en una clara apuesta por el rock elegante con letras llenas de compromiso, realizaron una buena actuación en una ciudad en la que se sienten como en casa.

Tras una introducción en la que una nube de frases ayudó a crear la atmósfera necesaria para que sonaran los primeros acordes de ‘Llega el momento’, canción que también se encarga de abrir ‘La constante de John Doe’. Tras este arranque, Rafa Tuñón y los suyos dieron un repaso a su nuevo trabajo con temas como ‘La inercia’, ‘Banderas’, ‘Mercaderes’, ‘La espiral’ o ‘Antares olvidado’. Pero también sonaron canciones de ‘Día 1’ y de ‘Viene’, sus anteriores obras.

Sin duda el momento más cinematográfico de la noche fue cuando empezó a sonar ‘Fuego, camina conmigo’. Un título que les será de sobra conocido a los seguidores de David Lynch, padre de ‘Twin Peaks’ y su inquietante y atrayente universo. Fue un interesante homenaje a Angelo Badalamenti, compositor de cabecera del cineasta de Montana. Además, el guiño a Lynch fue redondo por un detalle del que se pronto se dio cuenta el grupo, las cortinas rojas del escenario, que recordaban a las que aparecen en la mítica serie.

Con una de sus canciones más conocidas, ‘Solsticio’, Paciente Cero pusieron punto y final a su concierto en la Beat Club. Así pues, una noche redonda de rock español para paladares exigentes.

FOTOS: David López Prieto