Hay tradiciones que se aprenden. Otras se heredan. Los Xeremiers de Sencelles llegan a Folk Segovia llevando sobre sus hombros más de un siglo de música, memoria familiar y cultura popular mallorquina
Hay grupos que interpretan música tradicional y luego están los Xeremiers de Sencelles, donde cada actuación representa el siguiente capítulo de una historia que comenzó hace más de ciento diez años.
Cuando Miquel Aloy Llach empezó a tocar las xeremies en 1913, difícilmente podía imaginar que cuatro generaciones después su apellido seguiría sonando en plazas, procesiones, bailes y festivales. Sin embargo, ese legado continúa vivo gracias a una transmisión que nunca dependió de partituras ni de escuelas de música, sino de algo mucho más sencillo: pasar tardes enteras tocando juntos.
Mucho más que aprender canciones
En la familia Llargo la música siempre se aprendió de oído.
Las melodías, los ritmos, los pequeños adornos e incluso la manera de construir y mantener los instrumentos fueron pasando de padres a hijos como tantas otras enseñanzas familiares, no se heredaban únicamente unas piezas musicales, se heredaba una forma de entender la vida.
Esa transmisión oral permitió que un sonido muy particular terminara convirtiéndose en una referencia dentro de Mallorca, hasta el punto de que otros músicos identificaban inmediatamente el estilo de los Llargo por su ritmo preciso y su personalidad interpretativa.
Cuando la tradición resiste
La entrevista deja claro que el camino no siempre fue sencillo: Hubo décadas en las que apenas quedaban grupos de xeremiers.Más tarde llegaron nuevos tiempos, nuevas escuelas y una recuperación del interés por la música tradicional mallorquina.
Lejos de verlo como una amenaza, los Xeremiers de Sencelles contemplan ese renacimiento con satisfacción. Para ellos significa que las nuevas generaciones vuelven a sentir curiosidad por unos instrumentos que durante años estuvieron cerca de desaparecer.
La cuarta generación
Uno de los momentos más emocionantes de la conversación llega cuando Miquel recuerda el instante en que decidió asumir el relevo familiar: No habla de responsabilidad como una carga, habla de continuidad.
Entendió que aquel legado solo podía seguir vivo si alguien decidía hacerlo suyo. Hoy esa cuarta generación representa mucho más que un apellido y representa la prueba de que una tradición puede atravesar más de un siglo sin perder su sentido cuando existe alguien dispuesto a mantenerla viva.
Mallorca viaja a Segovia
Folk Segovia reunirá este fin de semana tradiciones procedentes de distintos lugares de España.
La presencia de los Xeremiers de Sencelles permitirá descubrir una de las expresiones musicales más singulares de Mallorca: una música sencilla, directa y profundamente ligada a la vida cotidiana de la isla.
Ellos no buscan sorprender con artificios, solo esperan transmitir el mismo entusiasmo que ha acompañado a su familia durante más de cien años y probablemente ahí resida precisamente su mayor fortaleza.
Nuestro compañero Josechu Egido ha hablado con Miquel Aloy sobre memoria familiar, transmisión oral, cultura popular y el reto de mantener vivo uno de los legados musicales más antiguos de Mallorca. Esta es la entrevista completa para «La Consulta del Dr. Escarabajo».

