En apenas tres años, Late Capital ha pasado de formar una banda y publicar sus primeras canciones a subirse a escenarios como los de Sonorama Ribera y Festival Gigante. Pero detrás de la velocidad, la ambición y una intensidad en directo impropia de un proyecto tan joven aparece una historia mucho más íntima: cuatro músicos intentando encontrar su sitio mientras escriben sobre ansiedad, relaciones, incertidumbre y la dificultad de abandonar aquello que alguna vez nos hizo sentir seguros. En conversación con Histéricas Grabaciones, Late Capital descubre que quizá su verdadero lugar no sea una ciudad ni un escenario. Es la propia banda.
