Cuatro Preguntas: Un pingüino en mi ascensor

Las letras ingeniosas y los ritmos bailables de Un pingüino en mi ascensor sonarán de nuevo en la capital el próximo 21 de marzo. El dúo de pop electrónico y nasal, herederos de una tardía Movida madrileña, continúan desarrollando una intensa actividad en directo. Canciones como “Atrapados en el ascensor”, “El balneario”, “Espiando a mi vecina” o “Arqueología en mi jardín” son coreadas en cada uno de los divertidísimos conciertos que ofrece la banda.

Un pingüino en mi ascensor nace en 1985, cuando José Luis Moro decide mostrar al mundo las delirantes cancioncillas que había compuesto en la soledad de su dormitorio con la ayuda de un teclado con ritmos YAMAHA PSR 60. En 1987 consigue atraer el interés de la discográfica DRO y sale a la calle su primer disco. Un año más tarde, Mario Gil se incorpora a la banda y Un pingüino en mi ascensor se convierte en dúo.

En 1991, tras una serie de desencuentros con su compañía, deciden poner freno a su carrera. Siguen componiendo, sacando discos y tocando, pero con más calma. En 2017, coincidiendo con el 30 aniversario de su primer trabajo, publican un nuevo álbum con las versiones que suelen hacer en directo, hits internacionales de los 80 a los que cambian la letra sin ningún respeto a sus autores originales.

Nuestro compañero Josechu Egido ha estado con José Luis Moro y Mario Gil, para saber más de estos 30 años de “El Balneario” y de su presentación en la sala El Sol el próximo 21 de Marzo. Esta es la entrevista completa para “Aquí se toca otra”.