Vanesa Martín. Rueda de Prensa presentación de “Todas las mujeres que habitan en mí” (El Palacio Gans, Madrid, 15-11-2018)

“Todas las mujeres que habitan en mí” es el título que la artista malagueña Vanesa Martín ha elegido para su nuevo disco, y el jueves 15 de noviembre el día que hizo que Madrid se vistiera de largo para presentarlo a los medios. Nuestra compañera Rocío Pardos estuvo allí y esto es lo que nos contó:

 

Después del exitazo de “Munay”, ¿ha sido muy difícil enfrentarse a este disco?

Muy difícil y muy fácil al mismo tiempo. Cuando acabó la gira y, de repente, me plantearon empezar a hablar de lo que era el siguiente disco, dije “yo no tengo nada para el siguiente disco”. Pero yo sí sabía que había ido escribiendo en los ratos de hotel, de AVE, en el poco tiempo libre que he tenido en casa… Y es que cuando conoces a tanta gente, colaboras con tantos artistas, tienes una gira tan extensa, vives tantas cosas y estás de un lado para otro todo el rato, yo me agarré a mi esencia y a mi raíz. De hecho, con este disco me he permitido alguna licencia que otra, con canciones que te recuerdan a mi origen, al sur, que es de donde vengo.

En ese sentido era difícil porque yo pensaba cómo hago un disco que, relativamente, supere “Munay”. Pero, sin embargo, cuando me puse a repasar el material que ya tenía, las canciones, pensé “quizá estas canciones tienen el momento de salida ahora”.

 

De todas las mujeres que habitan en ti, ¿cuál es la cualidad que más valoras?

La sinceridad, la honestidad es algo que las une a todas.

 

¿En el proceso de composición de “Todas las mujeres que habitan en mí” has descubierto algo nuevo?

Sí, siempre descubres algo. La vida te hace pasar por diferentes situaciones en las que tú misma te resuelves de una manera que no esperabas. Y sí que es verdad que es un disco en el que me he metido para adentro con las letras, he ido al detalle, no he dejado ni media palabra a la improvisación. He sido bastante clara con todo.

He descubierto que sigo intacta desde el primer momento que pisé Madrid, hace 14 años, y sigo intacta porque mi ilusión sigue.

Como mi carrera también la ha forjado el público, ha ido poco a poco, valoro mucho todas las cosas que ocurren y a día de hoy tengo un equipo de trabajo maravilloso en el que me apoyo, nos complementamos porque remamos todos hacia la misma dirección y somos unos bohemios que se ilusionan a lo mínimo. Y esto es muy importante porque cuando ocurren cosas tan importantes como la gira por Latinoamérica, de repente, te encuentras todo el rato celebrando.

Vanesa Martin - Todas las mujeres que habitan en mi (2018).jpg

Has dicho que en este disco has hecho lo que has querido, pero ¿en qué sentido? ¿Has notado más libertad en este trabajo que en otros?

Tengo que reconocer que yo he tenido mucha libertad siempre. En este disco las canciones que iban saliendo cada una tenía una personalidad diferente. De repente me salía “Abril” que es una canción muy sureña. O me salía “desobedecerme” que es una canción más pop-rock, o salía “La vez primera” que es una canción que no hemos sabido definir.

En definitiva, yo creo en las canciones, yo hago música, hago canciones y huyo de las etiquetas todo el rato. A veces me dicen esto suena a pop, a rock, a raíz… pero no, esto suena a Vanesa Martín que soy yo la que está haciendo las canciones.  Creo que deberíamos dejar de empaquetar y ordenar todo, porque hay cosas más importantes.

 

¿Qué ha supuesto la colaboración con Abel Pintos y cómo ha sido el proceso de esa canción?

Abel es maravilloso. En redes sociales la gente me escribía y me decía “tienes que escribir con Abel, sois los dos tal para cual”. Y reconozco que las primeras veces que iba a Argentina yo no tenía mucha idea de quién era Abel hasta que ya me metí y dije “¡madre mía!”. De repente, pasó el tiempo y y es que yo considero que las colaboraciones, cuando haces algo con un compañero, tienen que surgir de una manera natural. Si las discográficas hacen sus artimañas, eso luego se nota.

De repente un día fuimos a comer con mucha gente y a Abel y a mí nos dejaron en un lado apartado de la mesa, en plan, los artistas que hablen. Y nosotros hablamos. Verdaderamente nos dimos cuenta de que tenemos muchas cosas en común en su carrera y en la mía. Cuando arrancamos los medios de comunicación no sabían muy bien dónde ubicarnos. Yo empecé y no sabían si hacía pop, o era cantautora, o es que era del sur y hacía flamenco. Abel me contó que le pasaba un poco lo mismo.

Su manera de entender la música y de entender esta profesión, el valor que le da a lo verdaderamente importante, la familia, los amigos, el día a día, a la gente que te sigue… tenemos tanto en común que nos dimos cuenta los dos que teníamos que hacer algo juntos.

Luego cuando yo estaba en el estudio grabando, todo el rato tenía en la cabeza “En el aire” y no paraba de darle vueltas, hasta que le lancé una invitación. Me dijo que sí, y a partir de ahí ya la podéis disfrutar.

 

Has estado con Aitana Ocaña de Operación Triunfo 2017, ¿cómo ha sido la experiencia?

Me llamaron para decirme que Aitana quería componer conmigo. Yo ya la había conocido cuando fui a visitar la academia, y me encontré a una personita muy sensible, muy especial y muy luminosa. Nos reímos mucho.

 

Cuando tu compones, ¿tienes en cuenta a tus fans o simplemente compones lo que sale de ti?

Cuando yo me siento en el piano o con la guitarra, no estoy pensando dónde va a llegar la canción, ni si se va a grabar siquiera. Yo estoy pensando únicamente en lo que quiero decir, en cómo lo quiero decir y en que a mí me emocione. Y que cuando dejo la canción reposada, cuando la acabo, si la cabeza me vuelve otra vez ahí días después es cuando digo: “es esta canción”. Porque no todas las canciones que escribo valen, ni todas están en un disco, pero sí que tengo en cuenta que a mí me mueva, me emocione. Y que si yo escuchase esta canción en alguien a mí me gustase.

 

Después de “Munay”, ¿tenías la necesidad de volver un poco a tus raíces, a tus orígenes?

Ha sido como cuando verdaderamente te metes dentro de ti, agarrarte el centro, el equilibrio. Y cuando pasas poco tiempo en tu casa y verdaderamente te gusta tu casa, porque yo soy una persona muy familiar y muy casera, te vas ahí, a tu esencia, a tus olores. Yo cada vez que voy a Málaga huelo a sal, a espeto, me voy al paseo marítimo y están ahí los de siempre.

Cuanto más viajo, más valoro toda la oportunidad que me da esta profesión de conocer personas y culturas diferentes y, al mismo tiempo, valorar aún más mi casa.