Carmen 113: “Vivir es urgente. Y cada mañana tienes una nueva oportunidad para empezar de nuevo.”

“Mañanas de Euforia” en un canto a la vida después de la tormenta… cada mañana vuelve a empezar todo

Hay discos que nacen alrededor de un puñado de canciones. Otros terminan construyendo un universo entero alrededor de una sola idea. En el caso de CARMEN 113, todo cambió el día en que, casi por casualidad, apareció una frase dentro de una canción:

“Mañanas de euforia”.

Aquellas tres palabras no solo acabaron dando título al álbum. También terminaron explicando el sentido de todo lo que vendría después, porque “Mañanas de Euforia” no habla de una felicidad permanente ni de una vida perfecta. Habla de algo mucho más difícil y mucho más verdadero: descubrir que abrir los ojos cada mañana ya es, por sí solo, un pequeño motivo para celebrar.

La ausencia también puede convertirse en luz

Durante la conversación con Histéricas Grabaciones queda claro que este es un disco profundamente personal.

Cada canción está dedicada a una persona distinta. Amigos. Familia. Personas que siguen formando parte de la vida de la banda… y otras que ya no están.

Precisamente una de las canciones más importantes del álbum nace de esa ausencia.

Lejos de escribir desde el dolor inmediato, CARMEN 113 hablan de un duelo que el tiempo ha transformado. Han pasado casi ocho años desde aquella pérdida y la mirada ya no es la misma. No es una despedida, es una carta, una conversación imposible con alguien a quien simplemente les gustaría poder decirle que todo está bien.

Y quizá ahí reside una de las mayores virtudes de “Mañanas de Euforia”, no intenta borrar las heridas, aprende a convivir con ellas.

La vida sucede en las cosas pequeñas

Si algo atraviesa todo el disco es la sensación de que la felicidad rara vez aparece en los grandes acontecimientos.

Con el paso de los años, explican, uno aprende que las cosas realmente importantes casi siempre son las más sencillas: La amistad, la familia, una conversación, el camino…

Porque, como ellos mismos reconocen durante la entrevista, el éxito no suele encontrarse en la meta, sino en todo aquello que ocurre mientras intentamos alcanzarla y esa idea convierte el álbum en algo mucho más amplio que una colección de canciones: Es una manera de mirar la vida.

El disco más ambicioso de su carrera

Musicalmente, “Mañanas de Euforia” supone también un paso adelante para CARMEN 113.

Por primera vez decidieron confiar la producción a una persona ajena a la banda y la elección de Joan Borràs marcó un antes y un después.

Después de producir siempre sus propios trabajos, necesitaban una mirada externa capaz de llevar las canciones un poco más lejos.

El resultado fue un mes entero de trabajo compartido, afinando cada arreglo, cuestionando cada decisión y aprendiendo algo que consideran fundamental: Enamorarse menos de las propias ideas y enamorarse mucho más de las canciones.

Ese cambio de perspectiva se percibe en todo el álbum: Las composiciones suenan más abiertas, más grandes, más valientes, pero nunca pierden la cercanía que siempre ha caracterizado al grupo.

Bailar mientras uno aprende a seguir adelante

Quienes conocen la trayectoria de CARMEN 113 saben que siempre han convivido dos mundos aparentemente opuestos.

Por un lado, canciones que invitan a moverse y por otro, letras que hablan de emociones profundas.

Ellos mismos definen esa mezcla con una imagen tan sencilla como acertada.

“Bailar llorando.”

Y quizá nunca la habían desarrollado con tanta naturalidad como en “Mañanas de Euforia”, porque aquí no hay contradicción entre celebrar y recordar, entre sonreír y echar de menos, entre seguir adelante y mirar atrás… Todo forma parte del mismo viaje.

Vivir es urgente

Dentro de unos meses comenzará una extensa gira que llevará a CARMEN 113 por buena parte del país.

Será el momento de comprobar cómo estas canciones encuentran una nueva vida sobre el escenario, con una banda que promete un directo más ambicioso, más visual y todavía más emocionante.

Pero antes de que eso ocurra, el grupo deja una idea que resume mejor que ninguna otra el sentido de este nuevo trabajo.

Cuando les pedimos que definieran “Mañanas de Euforia” con una sola frase, no hablaron de producción, ni de conciertos, ni de evolución musical.

Respondieron simplemente: “Vivir es urgente. Y cada mañana tienes una nueva oportunidad para empezar de nuevo, así que no la desaproveches.”

Quizá esa sea la verdadera euforia, no la de quienes creen que todo va bien, sino la de quienes, después de haber conocido la pérdida, siguen levantándose cada mañana convencidos de que la vida todavía merece ser celebrada.

LA ENTREVISTA

Hola, amigos. Muchas gracias por volver a atender a las preguntas de Histéricas Grabaciones. Han pasado ya algunos años desde nuestra última entrevista. ¿Qué tal estáis y cómo estáis viviendo la publicación de “Mañanas de Euforia”?

Muchas gracias, Josechu, también es un placer para nosotros volver a hablar contigo.

La publicación del nuevo disco está siendo increíble. La acogida del público, tanto a nivel de streams como de prensa musical, está siendo muy buena, y no podemos estar más contentos.

El título del disco transmite optimismo, pero también parece esconder una reflexión más profunda. ¿Cuándo apareció por primera vez la idea de que cada mañana puede ser un acto de euforia?

El concepto apareció cuando el álbum ya estaba empezado, ya que había una canción en la que, en una estrofa, salían las palabras “mañanas de euforia”. Nos gustó mucho esa idea y a partir de ahí construimos todo el concepto del disco.

A veces, encontrar el título de un álbum es complicado, y el propio disco acaba diciéndote de qué tiene que ir, incluso cuál debe ser su nombre. En este caso fue así: esa canción nos reveló el título, y finalmente terminó dando nombre al álbum, “Mañanas de Euforia”

En la nota de presentación habláis de una ausencia que atraviesa todo el álbum ¿Cómo se transforma una experiencia de pérdida en canciones que, finalmente, transmiten luz y esperanza?

Este disco habla de muchas cosas, pero sobre todo de personas. Está cada canción dedicada a alguien distinto.

En el caso de la ausencia, es una canción que habla de alguien que ya no está, pero la reflexión viene desde un duelo ya superado. Han pasado muchos años, en concreto casi ocho, y la mirada es distinta: es como una carta que te gustaría enviarle a esa persona diciéndole que todo está bien, y que te encantaría poder decírselo en persona aunque ya sea físicamente imposible.

“Mañanas de Euforia” parece moverse constantemente entre la nostalgia y la celebración. ¿Fue un equilibrio difícil de encontrar durante el proceso de composición?

Sí, tienes razón. El disco transita entre la nostalgia y la celebración. Al final, la vida nos afecta constantemente y todo lo que ocurre a nuestro alrededor es susceptible de inspirarte y de convertirse en canción.

Por eso este disco está atravesado por distintas emociones: desde la amistad, hasta la pérdida, pasando por el amor en todas sus vertientes. Es un reflejo bastante honesto de ese recorrido emocional.

Da la sensación de que este trabajo habla menos de grandes acontecimientos y más de pequeños momentos cotidianos. ¿Creéis que con el tiempo se aprende a valorar cosas que antes pasaban desapercibidas?

Sí, la verdad es que, a medida que vas cumpliendo años, vas viendo las cosas desde otra perspectiva. Te vuelves más consciente de que las pequeñas cosas son las realmente importantes. Al final, el éxito no está tanto en la meta como en el camino que te lleva hasta ella. El propio camino es la parte más valiosa. Vivir, en ese sentido, es algo maravilloso.

Después de canciones tan destacadas como ‘Discutir desnudos’, ‘A estas alturas’,’Hermosa Terapia’ o ‘Salir a ganar’, ¿sentisteis cierta presión a la hora de afrontar este nuevo álbum?

Siempre hay presión cuando haces un disco nuevo y tienes canciones que ha escuchado tanta gente. En nuestro caso, temas como“Discutir desnudos” y “A estas alturas” están entre las más escuchadas del grupo en Spotify, y eso evidentemente marca.

En cambio,“Hermosa Terapia” y “Salir a ganar” forman parte del disco nuevo, así que todavía están construyendo su recorrido. Pero el hecho de que las hayas mencionado junto a las otras hace que, de alguna forma, ya formen parte del mismo imaginario. Es muy bonito ver cómo van cogiendo ese peso.

Joan Borràs ha sido una figura clave en la producción del disco. ¿Qué ha aportado al sonido de Carmen 113 y qué habéis aprendido trabajando con él?

Trabajar con Joan ha sido una experiencia increíble. Hasta ahora, nuestros discos siempre los habíamos producido nosotros, pero en este caso queríamos una figura externa que nos ayudara a llegar un poco más lejos.

Ha sido un disco muy trabajado, con muchas capas y muy cuidado en los detalles. Incluso hemos explorado nuevas referencias y recursos sonoros.

Joan nos enseñó algo muy importante: el amor por la canción. A no enamorarnos demasiado de nuestras ideas y a pensar siempre en lo que suma al tema.

Estuvimos un mes encerrados en el estudio, trabajando día a día, canción a canción, dándole el mimo que cada una se merecía.

Definís este trabajo como vuestro proyecto más ambicioso hasta la fecha. ¿En qué creéis que se aprecia mejor esa evolución respecto a discos anteriores?

Es un disco más ambicioso sobre todo a nivel de sonido. Suena más grande, más “internacional”. Hemos hecho arreglos y tomado decisiones que no habíamos explorado antes, tanto en la grabación como en la producción, buscando siempre ese punto extra que eleva el resultado.

También el hecho de incorporar a un productor externo y sumar más equipo al proyecto hace que todo se amplifique. Son muchas decisiones pequeñas que juntas construyen un disco más ambicioso.

El álbum transmite una marcada sensación de madurez emocional. Mirando atrás, ¿qué diferencias encontraríamos entre el Carmen 113 de hace unos años y el que ha grabado “Mañanas de Euforia”?

Es un disco con más madurez emocional, aunque es algo que ya venía presente en los trabajos anteriores. Es una línea bastante marcada en el proyecto. Jugamos mucho con el concepto de “bailar llorando”, de hacer canciones que puedes bailar pero que a la vez tienen un peso emocional importante.

Con el tiempo hemos aprendido a tener más claro qué queremos y qué no. Llegamos antes a las ideas, nos explicamos mejor y hemos perdido el miedo a exponernos y a hablar de forma más directa.

Dentro de unos meses comenzaréis una extensa gira de presentación. ¿Qué importancia tiene el directo para unas canciones tan personales como estas?

Vamos a empezar una gira muy larga, después de la última que hicimos con Diva. Ahora arrancamos una gira de salas donde podremos presentar Mañanas de Euforia como se merece. En directo las canciones van a ser más vivas, más directas y más envolventes, porque estará toda la banda tocando.

Van a coger una nueva vida en el escenario. Vamos a jugar más con ritmos, instrumentación y muchos detalles sonoros que harán que la gira sea muy especial, junto con proyecciones y un trabajo visual importante.

El crecimiento del equipo técnico también nos permite hacer un directo mucho más ambicioso.

Y para terminar, si tuvierais que resumir “Mañanas de Euforia” en una sola idea para alguien que todavía no lo ha escuchado, ¿qué le diríais?

Vivir es urgente. Y cada mañana tienes una nueva oportunidad para empezar de nuevo, así que no la desaproveches.

Muchas gracias por vuestro tiempo y enhorabuena por este nuevo trabajo.

Gracias por tu tiempo y hablar de nuestro nuevo disco. Un abrazo

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