El Bardo: «Lo único que valoro cuando toco delante del público… es que haya público»

El Bardo y los Besos demuestra que, después de veinte años de carretera, la amistad sigue siendo el mejor lugar desde el que hacer canciones.

Hay artistas que convierten su trayectoria en una sucesión de fechas, discos y escenarios. Fernando García, «El Bardo», parece haber elegido otro camino. El suyo está hecho de poesía, libros, jam sessions, estaciones de metro, plazas, amigos y, sobre todo, canciones que han ido creciendo con el paso del tiempo sin perder nunca su esencia.

«Todo nace de algo extremadamente personal, pero al final necesitas otros ojos… ¿y qué mejor que un amigo?»

Después de dos décadas de recorrido, El Bardo continúa escribiendo desde el mismo lugar donde empezó: la necesidad de contar historias. Pero ahora lo hace acompañado por Javier Barrero en El Bardo y los Besos, un formato donde la cercanía del acústico sirve como punto de partida para seguir dejando que las canciones respiren.

Aunque Fernando reconoce que escribir sigue siendo un acto profundamente solitario, durante la conversación aparece una idea que termina convirtiéndose en el verdadero corazón del proyecto.

Las canciones necesitan otras miradas, necesitan alguien que critique, proponga y ayude a crecer y, como él mismo reconoce, pocas personas pueden hacerlo mejor que un amigo.

Ese equilibrio entre la intimidad de la composición y la generosidad de compartir el proceso define buena parte del espíritu de El Bardo y los Besos.

La entrevista deja ver también la personalidad complementaria de sus protagonistas.

Fernando utiliza el humor para desmontar continuamente cualquier intento de solemnidad. Bromea sobre sí mismo, sobre el personaje del Bardo e incluso sobre sus propias influencias musicales.

Mientras tanto, Javier aporta una mirada más serena y práctica, reivindicando el valor de las canciones de autor en un momento donde los tributos y las versiones dominan buena parte de los escenarios. Para él, el proyecto representa precisamente eso: la oportunidad de seguir defendiendo música propia desde un formato cercano y honesto.

Lejos de considerar el formato acústico una limitación, ambos terminan describiéndolo como un espacio donde todo resulta más auténtico. «No hay red», explica Javier al hablar del directo. Cada pequeño error obliga a improvisar, cada concierto es diferente y quizá por eso mismo sigue emocionando.

Cuando llega la última pregunta, Fernando responde con la sencillez de quien lleva muchos años dedicándose a esto. No habla de grandes objetivos, ni de giras imposibles, ni de éxitos, solo desea seguir tocando y seguir grabando.

A veces, las respuestas más sencillas son también las más difíciles de mantener durante veinte años.

Nuestro compañero Josechu Egido ha hablado con Fernando García y Javier Barrero sobre la historia de El Bardo y los Besos, la importancia de la amistad en la creación musical y la necesidad de seguir defendiendo las canciones propias por encima de cualquier moda. Esta es la entrevista completa para «La Consulta del Dr. Escarabajo».