Sofía Gabanna: “Mis canciones son preguntas sin respuestas y respuestas que escribo para no olvidarme”

ESCRIBIR PARA QUE EL MUNDO NO TE HAGA OLVIDAR QUIÉN ERES

Un universo no debería caber dentro de una lata.

La propia imagen contiene una contradicción: lo infinito obligado a permanecer dentro de un recipiente limitado; una extensión imposible de medir encerrada en un espacio que puede sostenerse entre las manos.

Sin embargo, quizá esa paradoja explique bastante bien la forma en que vivimos.

Dentro de cada persona existe una acumulación de recuerdos, deseos, miedos, contradicciones, preguntas y posibilidades. Fuera, la vida parece exigir que todo aquello se reduzca a horarios, productividad, consumo y supervivencia: Trabajar para poder continuar trabajando, comprar para compensar el tiempo que no hemos tenido para vivir, moverse dentro de una ciudad llena de estímulos mientras se intenta conservar algún lugar interior en el que todavía resulte posible escucharse.

Sofía Gabanna ha llamado Universo en Lata a su nuevo EP porque entiende la potencia de esa contradicción. Sus siete canciones recorren la rabia, la aceptación, la traición, la incoherencia y la supervivencia urbana. Pero, sobre todo, intentan proteger aquello que el mundo exterior amenaza con comprimir.

La escritura no elimina la lata, impide que olvidemos el universo que continúa encerrado dentro.

UN PRÓLOGO QUE YA CONTIENE UNA HISTORIA COMPLETA

Universo en Lata no representa el final de una etapa, funciona como preludio del próximo álbum de Sofía Gabanna, un prólogo de siete canciones concebido para preparar el terreno de aquello que llegará después.

Eso no significa que el EP sea una colección provisional ni una simple acumulación de adelantos.

Desde el comienzo, Sofía y DJ Koo quisieron desarrollar un concepto completo. Las canciones fueron pensadas para mantener su autonomía, pero también para establecer un recorrido cuando se escuchan en el orden propuesto. El comienzo y el cierre no son intercambiables.

Las entradas, las salidas y las transiciones contribuyen a construir una pequeña película emocional en la que cada tema modifica la percepción del siguiente.

«Desde el principio pensamos en hacer un EP para desarrollar un concepto en conjunto».

La propuesta se enfrenta así a uno de los hábitos dominantes de la escucha contemporánea: consumir canciones aisladas, fragmentos o estribillos separados de cualquier relato más amplio.

Universo en Lata permite entrar por cualquiera de sus temas, pero recompensa a quien decide permanecer hasta el final.

La contradicción vuelve a aparecer: una obra creada para una época de atención fragmentada que todavía defiende la posibilidad de detenerse y escuchar una historia completa.

LO INFINITO DENTRO DE LO FINITO

El título no funciona únicamente como una imagen atractiva, resume la tensión central del proyecto.

El universo representa todo aquello que no puede delimitarse con facilidad: la experiencia interior, las preguntas, el deseo, la identidad y las maneras posibles de comprender la vida. La lata, por el contrario, introduce un límite físico, una frontera y una sensación de encierro. En el interior del EP, esa relación se traslada al mundo cotidiano.

Las personas poseen una vida enorme, pero deben hacerla caber dentro de jornadas laborales, desplazamientos, obligaciones y modelos externos que reducen progresivamente el tiempo disponible para existir fuera de ellos.

La sociedad promete libertad mediante el consumo, aunque ese consumo funciona con frecuencia como compensación por la ausencia de tiempo.

No vivimos más, compramos algo para soportar que apenas podamos hacerlo.

Sofía Gabanna observa esa incoherencia y la convierte en materia musical. No escribe desde una distancia teórica, como quien analiza una época desde fuera, sino desde la experiencia de alguien que también debe sobrevivir dentro de ella, por eso Universo en Lata no es un estudio sociológico es un diario de resistencia.

SOBREVIVIR NO ES LO MISMO QUE VIVIR

Las siete canciones del EP abordan la explotación laboral, la alienación urbana, el cansancio y la falta de sentido.

La palabra «supervivencia» aparece como una de las claves del proyecto. En la ciudad, continuar adelante puede exigir tanta energía que apenas queda espacio para preguntarse hacia dónde se está avanzando: Los días se llenan de tareas, la vida queda desplazada hacia un momento posterior que nunca termina de llegar.

La contradicción más profunda aparece cuando el sistema ofrece el consumo como respuesta al vacío que él mismo ha producido. Compramos para sentir que disfrutamos, aunque muchas veces compramos precisamente porque no hemos tenido tiempo para disfrutar de aquello que ya poseemos.

El resultado es una forma de enajenación: Las personas dejan de reconocerse en lo que hacen, en lo que desean e incluso en aquello que creen haber elegido libremente.

Sofía escribe sobre ese mundo con crudeza, pero no desde la rendición.

En Universo en Lata continúa existiendo una esperanza activa: la voluntad de no sucumbir por completo, de reconocer la trampa y de defender algún espacio propio frente a ella.

La esperanza no consiste en afirmar que las cosas están bien, consiste en negarse a aceptar que no puedan ser diferentes.

ESCRIBIR PARA ENCONTRAR A LOS DEMÁS

Sofía Gabanna no considera este EP más personal que sus trabajos anteriores. Su música siempre ha partido de una necesidad íntima, aunque esa intimidad nunca haya buscado permanecer encerrada en sí misma.

Escribe para compartir, para poner palabras a sensaciones que otra persona quizá no ha sabido formular, para descubrir que una experiencia aparentemente individual también existe en otras vidas.

«Nace de la necesidad de conectar con personas que se sientan como yo, poner palabras a cómo nos sentimos y crear comunidad».

Ahí aparece el verdadero movimiento de sus canciones. Empiezan dentro de Sofía, pero no terminan en ella.

Una emoción se convierte en frase. La frase encuentra una base, una voz y un ritmo. Después llega hasta alguien que reconoce una parte de sí mismo en aquello que escucha.

La comunidad no exige que todos hayan vivido exactamente lo mismo, basta con que comprendan la emoción.

En una época que favorece el aislamiento incluso mientras multiplica las formas de comunicación, escribir puede convertirse en un modo de reunir a quienes creían estar atravesando sus pensamientos a solas.

El universo se encuentra dentro de una lata, pero las canciones permiten que varias latas comiencen a comunicarse.

PREGUNTAS SIN RESPUESTA

Las letras de Sofía Gabanna poseen una raíz existencialista porque proceden de aquello que vive y siente cada día.

No parten de una voluntad de construir grandes teorías sobre la existencia. Aparecen cuando la experiencia cotidiana produce preguntas para las que no existe una respuesta inmediata.

¿Qué sentido tiene una vida reducida a producir? ¿Cuánto de lo que deseamos nos pertenece realmente? ¿En qué momento dejamos de vivir para empezar simplemente a mantenernos? ¿Cómo conservar una identidad cuando todo alrededor intenta definirla desde fuera?

Sus canciones no resuelven necesariamente esas cuestiones, las sostienen.

«Funcionan tanto como preguntas sin respuesta como respuestas escritas para no olvidarme de ellas».

La frase revela una función doble de la escritura: A veces una canción sirve para explorar una duda, otras veces conserva una certeza que podría perderse entre el ruido mental y los estímulos externos.

Escribir se convierte así en una forma de memoria. Una manera de dejar constancia de aquello que Sofía ha comprendido en un instante determinado para poder regresar a ello cuando vuelva a necesitarlo.

No todas las respuestas permanecen disponibles para siempre, algunas deben escribirse antes de que el mundo consiga borrarlas.

LA ESCRITURA COMO FUENTE DE VIDA

Para Sofía, escribir no representa únicamente una actividad artística, es una fuente de vida y un motor que le permite continuar y sin ella, los pensamientos intrusivos y las catástrofes mentales ocuparían mucho más espacio y le restarían una parte importante de su paz.

La escritura no hace desaparecer esos pensamientos, los traslada, lo que antes circulaba sin control dentro de la cabeza adquiere una forma externa. Puede observarse, ordenarse, cuestionarse o transformarse en canción.

La página —y después el estudio— proporciona un lugar en el que el caos mental deja de ser completamente abstracto.Esa necesidad explica por qué sus letras pueden ser personales y, al mismo tiempo, sociales.

Los pensamientos individuales no nacen aislados del mundo. La ansiedad, la rabia o la sensación de no encontrar sentido están relacionadas con las condiciones materiales y emocionales en las que se vive.

Cuando Sofía escribe para encontrar paz, también está escribiendo sobre aquello que se la arrebata y al compartirlo, transforma una herramienta privada de supervivencia en una posibilidad de reconocimiento colectivo.

DJ KOO Y LA POSIBILIDAD DE SONAR DIFERENTE

La producción de DJ Koo proporciona al EP una identidad que Sofía considera refrescante y distinta de todo lo que había publicado anteriormente.

Uno de los elementos fundamentales aparece ya en la introducción: un collage construido a partir de samples que él le presentó y que abrió el universo sonoro del proyecto.

La producción mantiene la raíz noventera del rap de Sofía, pero no intenta reproducirla como un ejercicio nostálgico. La referencia funciona como base, no como jaula.

El propósito no consiste en imitar una época, sino en recuperar una forma de entender el ritmo, la palabra y la textura para llevarla hacia un territorio propio.

La relación con DJ Koo permitió que el EP encontrara una arquitectura capaz de sostener su recorrido conceptual. No se trataba únicamente de producir siete canciones independientes, sino de construir un espacio común en el que pudieran respirar juntas.

El resultado conserva la identidad lírica de Sofía mientras introduce colores y decisiones sonoras que amplían su lenguaje. La autenticidad no exige repetirse, también puede consistir en aceptar una colaboración que nos obliga a reconocernos dentro de algo nuevo.

COLABORAR DESDE LA ARMONÍA LÍRICA

Universo en Lata incluye dos colaboraciones especialmente significativas.

En Un poco más, Sofía comparte canción con la malagueña Faenna. En Mucho gusto, se encuentra con el artista dominicano Ce Qei, cuya soltura y escritura llamaron su atención desde el primer momento.

La elección de colaboradores no se apoya únicamente en la admiración técnica, para Sofía, la armonía lírica resulta imprescindible.

Compartir una canción exige encontrar a alguien capaz de habitar la misma perspectiva sin limitarse a repetirla. Cada voz debe aportar una mirada propia, pero ambas necesitan reconocer el mundo desde un lugar compatible.

«Con los dos sabía que iba a funcionar a la perfección».

La colaboración se convierte así en una prolongación de la comunidad que Sofía intenta construir mediante sus letras. No se trata de añadir nombres al listado de canciones, se trata de permitir que otras voces entren en el universo y demuestren que una misma inquietud puede expresarse de formas diferentes.

El proyecto habla de conexión, su propia construcción también depende de ella.

UNA OBRA COMPLETA EN LA ERA DEL FRAGMENTO

La nota de prensa presenta el EP como una obra concebida para escucharse de una sola sentada, una práctica cada vez menos habitual dentro de la música de consumo rápido.

La expresión «consumo rápido» resulta especialmente adecuada en este caso.

Universo en Lata critica una sociedad que utiliza el consumo para compensar la falta de tiempo vital. Al mismo tiempo, aparece dentro de una industria que también ha convertido las canciones en unidades de consumo acelerado.

Escuchar un EP completo puede parecer un gesto pequeño, sin embargo, contiene una forma de resistencia. Significa aceptar el tiempo que propone otra persona, no saltar inmediatamente hacia el siguiente estímulo.

Permitir que una introducción tenga sentido porque después llegará un cierre que dialoga con ella.

Sofía no rechaza la posibilidad de que cada canción funcione por separado. Comprende los hábitos actuales y ha construido piezas capaces de sostenerse individualmente pero deja abierta otra experiencia para quien quiera entrar más profundamente: El EP puede escucharse como siete habitaciones o como una casa completa.

AUTENTICIDAD SIN INMOVILIDAD

Universo en Lata representa un avance en la madurez sonora y conceptual de Sofía Gabanna, aunque esa evolución no exige abandonar los elementos que han definido su música.

La esencia existencialista permanece. También su necesidad de escribir desde la experiencia y buscar conexión humana, lo que cambia es la forma de ordenar todo aquello.

El concepto aparece más desarrollado. La producción introduce un nuevo paisaje. Las canciones establecen un recorrido deliberado y las colaboraciones se integran dentro de una misma perspectiva.

Ser auténtica no significa repetir el mismo sonido indefinidamente, significa reconocer qué elementos no pueden traicionarse aunque todo lo demás continúe evolucionando.

En el caso de Sofía, ese núcleo parece encontrarse en la honestidad de la escritura.

Mientras las canciones sigan naciendo de aquello que necesita comprender, recordar o compartir, el lenguaje puede transformarse sin que desaparezca su identidad.

TERMINAR TAMBIÉN ES UNA FORMA DE RESISTENCIA

Al concluir un proyecto, Sofía siente orgullo.

No depende únicamente de la respuesta del público ni de las cifras obtenidas después del lanzamiento.

Terminar algo que comenzó con amor exige constancia, paciencia y dedicación. En una época llena de distracciones, abandonar es sencillo. Mantener una idea durante todo el tiempo necesario para darle forma constituye ya una conquista.

«Cualquier cosa que quiero y consigo concluir me hace sentir orgullosa».

La afirmación posee un significado especial dentro de un EP dedicado a la supervivencia cotidiana.

Concluir una obra implica haber defendido durante meses un espacio para ella frente a todas las obligaciones y estímulos que competían por ocuparlo.

El proceso creativo no ocurre fuera de la vida, debe abrirse paso dentro de ella y por eso terminar Universo en Lata no consiste únicamente en reunir siete canciones. Significa demostrar que todavía es posible preservar una idea, trabajarla y llevarla hasta el final dentro de un mundo que fragmenta continuamente la atención: La constancia protege el universo, la paciencia impide que la lata termine cerrándose por completo.

LO QUE LLEGARÁ DESPUÉS

El EP cumple una doble función: Posee un recorrido propio, pero también prepara la llegada del próximo álbum de Sofía Gabanna.

Durante los próximos meses, la artista continuará planificando ese lanzamiento. Universo en Lata permite asomarse al lenguaje, las preguntas y el momento creativo desde el que se está construyendo el trabajo completo y no, no es un resumen de lo que vendrá, es una puerta.

Quien la atraviese encontrará siete canciones sobre la rabia, la aceptación, la traición, la supervivencia y la necesidad de conservar algo de esperanza dentro de una realidad que a menudo parece diseñada para agotarla, después llegará un universo más amplio, aunque quizá el EP ya contenga su principio fundamental: “el mundo puede intentar reducirnos, pero todavía podemos escribir aquello que no queremos perder”.

EL UNIVERSO QUE SOBREVIVE A LA LATA

Sofía Gabanna no promete escapar de las contradicciones de la vida contemporánea., continúa viviendo dentro de ellas: Trabaja, consume, se desplaza por la ciudad, recibe estímulos y lucha contra pensamientos capaces de ocupar demasiado espacio.

La diferencia está en que escribe. Escribir le permite observar lo que ocurre, distinguir entre las expectativas externas y los deseos propios, transformar una catástrofe mental en una letra, conservar una respuesta antes de olvidarla y encontrar a otras personas que también sienten que su vida ha sido comprimida dentro de estructuras demasiado pequeñas.

Universo en Lata habla de alienación, pero busca comunidad, habla de explotación, pero defiende el tiempo vital, habla de rabia, aunque mantiene la esperanza, habla de un recipiente limitado, pero lo llena con algo que no puede medirse.

Quizá por eso el verdadero universo no sea el que Sofía ha conseguido introducir dentro de siete canciones, es el que aparece después, cuando alguien las escucha y descubre que sus propios pensamientos también podían tener palabras.

Nuestro compañero Josechu Egido ha conversado con Sofía Gabanna sobre Universo en Lata, su trabajo junto a DJ Koo, las colaboraciones con Faenna y Ce Qei, la alienación de la vida contemporánea y la escritura como una forma de conservar la paz, crear comunidad y no olvidarse de sí misma. Esta es la entrevista completa para “La Consulta del Dr. Escarabajo”.