Fakir y Los Psíquicos: “No entendemos la música sin las historias que la rodean”

Hay canciones que se escuchan. Otras también se miran.

Vivimos un momento en el que las canciones parecen durar lo mismo que un desplazamiento con el dedo sobre la pantalla. Se consumen rápido, se olvidan deprisa y, muchas veces, apenas dejan espacio para detenerse a escuchar pero Fakir y los Psíquicos han decidido recorrer el camino contrario.

Su nuevo trabajo, “El amor te hiere como el rayo, no nace como una colección de nueve canciones, sino como una obra pensada para ser recorrida de principio a fin. Ellos la llaman “disco novela”, un término heredado de la tradición cultural mexicana que recuperan para explicar algo que hoy parece casi un acto de resistencia: contar una historia completa.

Pero la conversación deja claro muy pronto que esa definición se queda corta.

Donde otros ven formatos, ellos ven historias

Hablar con Fakir y los Psíquicos es descubrir que nunca separan la música del resto de las disciplinas artísticas.

Las canciones dialogan con los videoclips, los videoclips nacen del cine, las ilustraciones forman parte del relato y todo termina construyendo un único universo creativo.

No utilizan el lenguaje audiovisual para acompañar un disco, lo utilizan porque entienden que algunas historias necesitan más de un idioma para ser contadas.

Luis Buñuel, el cine mexicano y las emociones que no entienden de fronteras

Durante la entrevista aparecen continuamente referencias al cine mexicano de los años cincuenta y a la figura de Luis Buñuel.

Podría parecer un simple homenaje estético: No lo es.

Lo que realmente les fascina no son los decorados ni la fotografía de aquellas películas, es la capacidad que tenían para hablar de personas, de sus contradicciones, de sus miedos, del amor, del dolor y, sobre todo, de demostrar que existen emociones capaces de sobrevivir al paso del tiempo y de cruzar cualquier frontera.

Como explican durante la conversación, hay historias que pertenecen a todo el mundo, independientemente del país o del continente donde hayan nacido. Esa idea atraviesa todo el proyecto y explica por qué un cineasta español exiliado en México puede seguir dialogando, décadas después, con un grupo mexicano contemporáneo.  

Un pequeño acto de rebeldía

Hay una respuesta especialmente reveladora.

Cuando les preguntamos si publicar un disco conceptual en tiempos de consumo inmediato supone un acto de rebeldía, no dudan: Sí.

Pero no hablan de rebeldía como un gesto de oposición, hablan de la necesidad de seguir haciendo aquello en lo que creen.

Escuchar un álbum entero, construir una obra, arriesgarse, dedicar tiempo a cada detalle.

Mientras la industria parece invitar a consumir canciones aisladas, Fakir y los Psíquicos siguen defendiendo el viejo placer de dejar que una historia avance canción tras canción.

Más que músicos

Quizá la frase que mejor resume toda la entrevista llega cuando reconocen que les gustaría ser considerados narradores de historias y, después de escucharlos, resulta difícil llevarles la contraria porque la música nunca aparece sola, siempre está acompañada por una imagen, por una película, por una ilustración, por un personaje, por una escena.

Todo suma para construir una narración que no entiende de límites entre disciplinas.

Una identidad que también encuentra su nombre

La conversación termina con una pequeña primicia.

El proyecto pasa a llamarse oficialmente Fakir y los Psíquicos.

Lejos de responder a una estrategia de marketing, el cambio nace de una idea mucho más sencilla.

Si ambos proyectos comparten los mismos músicos, la misma sensibilidad y el mismo ADN creativo… ¿por qué seguir separándolos?

La respuesta con la que cierran la entrevista resume bastante bien su manera de entender el arte.

“Lo que más necesita el mundo es unión.”

Y quizá esa frase explique mucho mejor el espíritu del grupo que cualquier etiqueta musical.

Nuestro compañero Josechu Egido ha hablado con Fakir y los Psíquicos sobre cine, narrativa, creatividad y la necesidad de seguir construyendo obras completas en una época que parece haber olvidado el valor de detenerse a escuchar. Esta es la entrevista completa para «La Consulta del Dr. Escarabajo».