Irene Estrella tiene 33 años. El Festival Música Antigua Aranjuez también. Después de crecer prácticamente junto a una cita creada y desarrollada durante décadas por un pequeño equipo en el que su padre, Javier Estrella, ha desempeñado un papel fundamental, Irene asume ahora un mayor peso en una etapa cuyo reto no consiste en romper con el pasado, sino en conseguir que siga teniendo futuro. En conversación con Histéricas Grabaciones, habla de patrimonio, riesgo, divulgación, relevo generacional y de una música barroca que considera mucho más moderna de lo que habitualmente imaginamos.
