‘Brillamos’, la canción que convirte un mensaje infantil en la forma de entender el mundo
En las historias de superhéroes suele parecer evidente quién ocupa cada lugar: Están quienes protegen la ciudad y quienes intentan conquistarla. Los personajes que representan el bien y aquellos destinados a convertirse en su amenaza. Dos fuerzas opuestas que solo pueden reconocerse a través del enfrentamiento.
Sin embargo, en el universo de Superthings existe una idea capaz de alterar esa división: héroes y villanos no solo combaten entre ellos. También se necesitan. ¿Y qué ocurriría si uno de ellos perdiera para siempre a su rival?
La pregunta terminó convirtiéndose en el corazón de “Superthings: La película”, la aventura de animación dirigida por Víctor Monigote que llegará a los cines el próximo 23 de octubre. También se encuentra en el centro de ‘Brillamos’, la canción oficial compuesta e interpretada por Greg Taro junto a Norma Jean Martine, Patrick Salmy, Ricardo Muñoz y Leon Milla.
El estribillo proclama que juntos somos una fuerza, pero esa frase no pertenece únicamente a la película, resume también la forma en que Greg Taro entiende la música, la creación y buena parte de su propia vida.
EL NIÑO QUE QUERÍA ESCRIBIR PARA UNA PELÍCULA
La primera película que Greg Taro vio en un cine fue “El Rey León”.
Años más tarde, su madre le regaló la banda sonora de “Tarzán” mientras se encontraba enfermo con fiebre. No recuerda exactamente qué edad tenía —probablemente seis o siete años—, pero sí conserva la huella que aquellas canciones dejaron en él. Desde entonces quiso escribir música para una película infantil o de animación.
El sueño permaneció durante años en algún lugar de su imaginación, mientras desarrollaba una carrera como artista y compositor vinculada al pop internacional, las músicas urbanas, el dance y proyectos relacionados con Eurovisión, hasta que recibió una llamada de RTVE.
Le proponían componer la canción oficial de “Superthings: La película”:
«Me pareció una locura. No me lo creía. Me hizo muchísima ilusión, pero también me daba muchísimo respeto».
Greg había escrito muchas canciones, pero nunca una creada específicamente para una producción infantil. El encargo reunía dos emociones aparentemente contradictorias: la alegría de cumplir un objetivo y el vértigo de enfrentarse a algo para lo que todavía no poseía experiencia.
Aceptó precisamente por eso, porque los nuevos retos no aparecen cuando uno domina todas las respuestas, aparecen cuando todavía debe descubrirlas.
ENTRAR EN UN UNIVERSO QUE NO CONOCÍA
Antes de recibir la propuesta, Greg Taro apenas conocía el fenómeno Superthings.
No había niños de esas edades en su entorno familiar inmediato y solo tenía una referencia vaga de los personajes. En lugar de fingir familiaridad, pidió al equipo todo el material disponible sobre la película, sus protagonistas y la mitología de Kaboom City.
Necesitaba comprender el mundo antes de escribir dentro de él. Esa preparación terminó siendo la parte más diferente respecto a una jornada habitual de composición. El trabajo en el estudio mantuvo la dinámica que Greg ya conocía, pero antes fue necesario que todos los autores se sumergieran en aquella ficción.
«Teníamos que convertirnos nosotros en los héroes, en los villanos o en lo que fuese, y recrear ese mundo en la letra y en la música».
La canción surgió en una sola sesión: El equipo compartió rápidamente una misma intuición y encontró el equilibrio entre el ritmo pop-electrónico, la energía bailable y un mensaje capaz de representar la película.
Después llegó una nueva dificultad: crear la versión inglesa, ‘(We’re) Shining’ y no optaron por una traducción literal. Buscaron conservar el significado y la emoción aunque determinadas expresiones necesitaran cambiar. Traducir una canción no consiste únicamente en sustituir palabras; obliga a reconstruir su intención dentro de otro idioma, otro ritmo y otra musicalidad.
El resultado debía seguir perteneciendo al mismo universo, aunque utilizara un lenguaje diferente para entrar en él.
ESCRIBIR PARA LOS NIÑOS SIN ENCERRARSE EN LA PELÍCULA
El principal reto de ‘Brillamos’ no fue encontrar un sonido infantil, fue escribir una letra que los niños pudieran comprender sin reducir el mensaje a una sucesión de frases vacías.
La canción debía hablar de Superthings, de los héroes, los villanos y la necesidad de unir fuerzas para enfrentarse a una amenaza mayor. Pero Greg quería que también pudiera escucharse fuera de la película.
«El reto era que tuviese el mensaje de Superthings y fuese específica para su universo, pero que también pudiera adaptarse al mundo actual».
Esa decisión amplía el significado de la canción. «Juntos somos más fuertes» puede describir a unos personajes que abandonan temporalmente sus rivalidades. También puede hablar de una clase, una familia, un grupo de amigos o una sociedad en la que las diferencias se utilizan con demasiada frecuencia para justificar el rechazo.
La película convierte objetos cotidianos en héroes y villanos exagerados. La canción intenta recordar que incluso las personas aparentemente opuestas pueden necesitarse.
UNA CANCIÓN SOBRE EL TRABAJO EN EQUIPO CREADA EN EQUIPO
Existe una coherencia especialmente significativa entre el mensaje de ‘Brillamos’ y su proceso de composición.
Greg Taro rara vez trabaja solo: No entiende la colaboración como una concesión ni como la simple suma de nombres reconocibles en los créditos. Para él, crear con otras personas significa permitir que una idea sea observada desde distintos ángulos.
Una frase que a un compositor le parece definitiva puede revelar otra posibilidad cuando alguien más la escucha. Una melodía puede necesitar que otra sensibilidad la cuestione, la complete o la lleve hacia un lugar inesperado.
La creación compartida exige aceptar que la primera idea no siempre es la mejor, pero también evita que alguien permanezca solo cuando deja de encontrar el camino.
«Hay momentos en que una persona es el motor y las demás pueden apartarse un poco. Después, cuando esa persona se queda sin ideas, otra la sostiene».
La composición de ‘Brillamos’ reproduce así la misma enseñanza que la canción intenta transmitir.
Greg, Norma Jean Martine, Patrick Salmy, Ricardo Muñoz y Leon Milla no escribieron individualmente una obra sobre la unión, la construyeron unidos.
El mensaje no aparece únicamente en la letra, está contenido en la manera en que nació.
BARCELONA, TOKIO, BERLÍN Y UNA IDENTIDAD HECHA DE MEZCLAS
Cuando Greg Taro habla de la importancia de comprender a quienes son diferentes, no lo hace desde una teoría abstracta.
Su propia identidad se formó entre culturas: Nació en Barcelona, hijo de padre alemán y madre española-catalana. Creció escuchando dos idiomas dentro de casa y, cuando tenía ocho años, se trasladó con su familia a Tokio debido al trabajo de su padre y regresó a Barcelona a los quince.
Esos años coinciden con una etapa fundamental en la construcción del carácter, los valores y la forma de interpretar el mundo. La cultura japonesa dejó en él una huella profunda, tanto en su vida cotidiana como en su relación con la música.
Japón le mostró una manera diferente de entender la dedicación, el orden y el trabajo. También lo acercó a una cultura musical que no siempre coincide con los códigos dominantes en Europa o Estados Unidos.
Incluso su nombre artístico conserva aquel vínculo: Taro era el nombre del primer perro que tuvo la familia durante su estancia en Japón. Greg lo recuerda como su primer gran afecto fuera del círculo familiar y quiso convertirlo en una referencia permanente a aquella etapa.
Años después, Berlín volvió a obligarlo a reconstruirse. Se trasladó allí en 2018, con veinticinco años. Aunque conocía a algunas personas, tuvo que organizar prácticamente desde cero una nueva vida. Aquella experiencia le permitió comprender mejor hasta qué punto su identidad había sido construida por todos los lugares que había habitado.
«Hablar dos idiomas en casa y crecer entre culturas te abre muchísimo la mente».
Greg recomienda atravesar, al menos una vez, esa experiencia de empezar de nuevo en otra ciudad. No necesariamente lejos ni en otro país. Lo importante es enfrentarse al reto de crear una vida propia sin depender continuamente de las estructuras conocidas.
Mudarse obliga a descubrir capacidades que la comodidad puede mantener ocultas, también enseña que la identidad no tiene por qué pertenecer a un único lugar.
EL MENSAJE DE SUPERTHINGS FUERA DE KABOOM CITY
En “Superthings: La película”, Mía, Kai y Finn, tres amigos de sexto de primaria, provocan accidentalmente la fusión entre Normalópolis y Kaboom City al encontrar un fragmento de Kazoom.
Su mundo se llena entonces de poderes, rivalidades y criaturas extraordinarias. Convertidos en los Kazoom Kids, deberán enfrentarse a Mr. King, aunque la única forma de vencerlo será confiar en su amistad y comprender que la fuerza colectiva supera a la individual.
El planteamiento funciona dentro de una aventura infantil, pero Greg encuentra en él una resonancia mucho más cercana.
Los niños crecen actualmente expuestos al acoso escolar, la presión social y la comparación permanente que generan las redes. La diferencia se convierte con frecuencia en motivo de exclusión, cuando debería ampliar la experiencia colectiva y Greg conoce esa realidad.
Durante su etapa escolar sufrió bullying. Esa vivencia forma parte de las canciones que escribe como artista y del mensaje que intenta hacer llegar a quienes atraviesan situaciones similares.
No quiere limitarse a contar que padeció acoso, quiere que alguien pueda escuchar su música y comprender que el rechazo de los demás no determina su valor.
«Que te hagan bullying no quiere decir que seas una mala persona ni que no valgas la pena. Puedes luchar por tus sueños».
Desde esa experiencia, el mensaje de Superthings adquiere otro significado: Héroes y villanos son diferentes. Están enfrentados. Pero su oposición no elimina la posibilidad de necesitarse cuando aparece un problema mayor.
Trasladado a la vida cotidiana, Greg lo expresa de una forma sencilla: que alguien sea distinto no debería convertirse en una razón para odiarlo o humillarlo. Es posible que, en algún momento, aquello que esa persona sabe, siente o representa termine siendo precisamente lo que el grupo necesita.
La enemistad construida únicamente sobre la diferencia no ayuda a nadie.
AFRONTAR RETOS SIN REPETIRSE
La trayectoria de Greg Taro está marcada por contextos muy distintos.
Como compositor participó en ‘Always on the Run’, interpretada por ISAAK como representante de Alemania en Eurovisión 2024. Es coautor de ‘Exotica’ junto a Gabry Ponte, una canción con millones de reproducciones y certificaciones en diferentes países. En 2026 presentó ‘Velita’ en el Benidorm Fest.
Ahora firma una canción para una película de animación. Greg no interpreta esa diversidad como una falta de dirección. Al contrario: cada proyecto le permite revisar lo que creía saber sobre la escritura musical.
«Pensaba que escribir una canción para una película era de una manera, pero ‘Brillamos’ me ha enseñado que no era exactamente como lo imaginaba».
Un nuevo formato lo obliga a abandonar automatismos. El lenguaje cambia según el público, el artista, la historia y la función que debe cumplir la canción. Incluso dos sesiones aparentemente similares pueden producir resultados completamente distintos, porque quienes participan llegan con emociones, experiencias y energías diferentes.
Su proyecto personal mantiene una línea más reconocible. Greg escribe sobre su infancia, su adolescencia, su etapa adulta y las experiencias que han marcado su identidad, pero incluso esa voz se alimenta de los lugares a los que lo conducen las colaboraciones.
El camino artístico no consiste, para él, en repetir una fórmula, consiste en conservar la identidad mientras acepta desafíos capaces de modificarla.
LA RESPONSABILIDAD DE SONAR DURANTE TODO EL VERANO
Además de formar parte de “Superthings: La película”, ‘Brillamos’ ha sido elegida como sintonía de “Un verano brillante en Clan”, la campaña estival del canal infantil de RTVE.
Eso significa que miles de niños escucharán la canción repetidamente durante varios meses.
La noticia sorprendió a Greg: Recuerda como uno de los momentos más impactantes de su carrera la primera vez que escuchó en la radio una canción interpretada por él mismo. Había escrito previamente para otros artistas, pero oír su propia voz creó una sensación distinta de pertenencia.
Ahora su canción entrará en las casas y acompañará las vacaciones de numerosos niños.
Greg contempla incluso la posibilidad de que, después de tantas repeticiones, algunos terminen cansándose de ella. Lo dice con humor, sin convertir el alcance de la campaña en una demostración grandilocuente de éxito pero tampoco siente que la nueva visibilidad aumente su responsabilidad.
La canción ya está terminada. El trabajo está hecho. A partir de ese momento, pertenece a quienes la escuchan y a la relación que cada uno establezca con ella.
La verdadera confirmación llegará cuando vea a los niños bailar, cantarla o disfrutar en el cine, Eee será el aprobado final., no una cifra de reproducciones, si no una reacción.
ESPERAR QUE NADIE SE LEVANTE DE LA BUTACA
Cuando imagina el momento en que ‘Brillamos’ suene dentro de una sala de cine, Greg responde primero desde el humor:
«Lo primero que me gustaría es que los niños no se levantaran y se fueran».
Sabe que ninguna canción puede gustar a todo el mundo. La aceptación no puede imponerse, ni siquiera cuando la obra ha sido creada pensando cuidadosamente en su público, pero después aparece su verdadero deseo.
Le gustaría ver a los niños cantar y bailar. Comprobar que la canción ha alcanzado a las personas para quienes fue escrita y que el mensaje ha encontrado una forma de permanecer en ellas y todavía imagina una posibilidad más, que alguno de esos niños descubra, al escucharla, que quiere cantar o componer.
La relación de Greg con el cine comenzó siendo niño, sentado ante “El Rey León”, y continuó a través de la banda sonora de “Tarzán”.
Ahora su música puede convertirse en el primer recuerdo cinematográfico de otra persona.
El sueño no se limita entonces a escribir para una película, también consiste en devolver a un niño una parte de aquello que las películas le entregaron a él.
EL SIGUIENTE RETO: CONTAR UNA HISTORIA COMPLETA CON MÚSICA
‘Brillamos’ representa el cumplimiento de un objetivo, pero también abre otro: Greg quiere componer una banda sonora completa.
Le atrae la posibilidad de trabajar para películas y series, y tampoco descarta los videojuegos, aunque reconoce que su experiencia actual se encuentra más vinculada a las canciones, la voz y la composición pop que a la música puramente instrumental.
Precisamente por eso le interesa, sería un nuevo territorio que recorrer. Una banda sonora completa exige acompañar personajes, conflictos, silencios y transformaciones durante toda una historia. No basta con condensar un mensaje en tres minutos. La música debe aprender a retirarse, reaparecer, anticipar, recordar y decir aquello que las imágenes no pueden expresar por sí solas.
Después de escribir una canción para Superthings, Greg ya ha comenzado a descubrir ese lenguaje. El próximo paso consistirá en habitarlo durante toda una película.
JUNTOS, PERO SIN DEJAR DE SER DIFERENTES
‘Brillamos’ nació como un encargo. Debía poseer un ritmo bailable, hablar el lenguaje de Superthings y reforzar el mensaje principal de la película. Cumple todas esas funciones, pero durante la entrevista, la canción revela otra dimensión.
«Juntos somos más fuertes» no es únicamente una frase destinada al público infantil. Es una forma de comprender la creación en la que Greg Taro lleva años creyendo. Aparece cuando escribe junto a otros compositores, cuando reconoce que una persona puede sostener al grupo en un momento y necesitar ayuda en el siguiente, cuando recuerda su infancia entre Barcelona y Tokio, cuando habla de una identidad formada por idiomas, países y culturas diferentes, cuando utiliza su experiencia con el bullying para recordar que el rechazo no define el valor de nadie y cuando defiende que dos personas no necesitan parecerse para poder ayudarse.
La película muestra a héroes y villanos obligados a superar una rivalidad, Greg propone algo todavía más importante: que la unión no debería exigir la desaparición de las diferencias.
Trabajar juntos no consiste en pensar todos de la misma manera, consiste en permitir que cada mirada descubra algo que las demás no podían ver, quizá por eso ‘Brillamos’ funciona como algo más que una canción oficial. Fue compuesta por varias personas, nace de una biografía atravesada por culturas distintas y acompaña una historia en la que los opuestos descubren que se necesitan.
La canción dice que juntos somos una fuerza y su propio proceso creativo demuestra por qué.
Nuestro compañero Josechu Egido ha conversado con Greg Taro sobre ‘Brillamos’, su participación en “Superthings: La película”, el trabajo colectivo, su infancia entre diferentes culturas, la experiencia del acoso escolar y su sueño de componer una banda sonora completa. Esta es la entrevista para “La Consulta del Dr. Escarabajo”.
